27 febrero 2014

Cómo colaborar con el medio ambiente

Puedes adquirir pequeños hábitos en tu vida cotidiana que aunque para ti no supongan un cambio excesivo, si todos los ponemos en práctica, podemos lograr un cambio con importancia considerable.

  • Ahorrar agua. Estarás harto/a de oír que el agua es un bien común, que debemos administrarla lo mejor posible, ¿esto no te hace pensar que es una de las cosas más importantes a nuestro alcance?. Cerrar el grifo mientras te cepillas los dientes puede suponer un ahorro de 2 litros de agua diarios, no malgastes esto. Estos 2 litros que tiras sin razón deberán ser regenerados mediante depuradoras y desalinizadoras que contaminan mucho más de lo que puedas imaginar. El momento de cepillarte los dientes es sólo un ejemplo, se responsable en cualquier momento en el que uses este bien tan preciado (aseo personal, lavar el coche, juegos de agua, etc).
  • Apagar los electrodomésticos de tu casa. Es importante que se apaguen correctamente y no se queden en el modo Stand-by (modo en el que puedes encenderlos mediante el mando a distancia) ya que en este modo aún están consumiendo energía. En ocasiones tienen mayor consumo en este modo que cuando están encendidos.
  • Consumir productos autóctonos y de temporada. Esto ahorrará en el coste del transporte de alimentos entre distintos países, lo que conlleva a una reducción de emisiones de CO2 y a un menor consumo de energía.
  • Reciclar basura. No hace falta decir que si en la época actual no reciclas tu basura, en la medida de lo posible, no eres un buen ejemplo para la sociedad, de hecho no estás bien integrado en la misma. Pero la clave no sólo está en el reciclaje, es más importante incluso generar la menor cantidad de basura posible. Es preferible fregar un plato de cerámica que tirar uno de plástico (el plástico es un residuo muy difícil de desintegrar). Procura consumir la menor cantidad de productos desechables.
  • Usar el transporte público. Los estudios demuestran que la mayoría de trayectos en coche suele hacerlos una sola persona sin ningún acompañante. Ponte de acuerdo con tus compañeros para que tu coche siempre vaya lleno o usa el transporte público. Además de reducir las emisiones de CO2 y ahorrar energía, conocerás a gente y serás más consciente de la sociedad en la que vivimos.